La directiva europea conocida como la «Directiva del Desayuno» ya está en vigor en Francia. Refuerza la transparencia en varios productos de consumo diario: miel, mermeladas, zumos de frutas y leche en polvo.
Las mermeladas deberán contener más fruta (450 g/kg, 500 g para las variedades «extra»).
La miel deberá especificar su país de origen, en proporción, sustituyendo las fórmulas genéricas actuales.
Los zumos «100% puros» podrán destacar la ausencia de azúcares añadidos, y los zumos bajos en azúcar contarán con una etiqueta específica.
Se introduce una nueva categoría «sin lactosa» para la leche en polvo.
Las nuevas etiquetas se implementarán gradualmente. Esta reforma surge tras una investigación europea que reveló que casi la mitad de las mieles importadas contenían azúcares añadidos, a pesar de que estos productos representan el 40% del consumo anual.
Sophie de Duiéry
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