Un estudio de Salud Pública de Francia, realizado en colaboración con el INRAE, cuestiona la idea de que los productos con una mayor puntuación Nutri-Score sean sistemáticamente más caros. El análisis, que abarca casi 28.000 productos entre 2020 y 2023, muestra que la relación entre la calidad nutricional y el precio varía significativamente según la categoría de alimento.
Los investigadores no encontraron una tendencia general: en algunos pasillos, los productos mejor valorados son más baratos, mientras que en otros no se observa una diferencia significativa. Por ejemplo, los yogures o las salsas para pasta con una puntuación Nutri-Score A o B son, en promedio, más baratos que los de puntuación D o E, mientras que en el caso del pan de molde o ciertas pizzas, no hay diferencias de precio.
El estudio también destaca que los productos de marca sin Nutri-Score suelen ser más caros. Esta situación se explica, en particular, por la fuerte presencia de marcas blancas entre las empresas que han adoptado el etiquetado nutricional, ya que estas generalmente ofrecen precios más asequibles que las marcas nacionales.
Sophie de Duiéry
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