En toda la Unión Europea, el 12% de la población tiene tatuajes. Desde la primera semana del año, entró en vigor la prohibición de una serie de sustancias químicas consideradas peligrosas para la salud, presentes en ciertas tintas para tatuajes y maquillaje permanente.
Mercurio, níquel, cromo, cobalto, metanol y ciertos colorantes rojos, naranjas, amarillos, morados y azules... Estas sustancias y colorantes, ahora prohibidos en la UE, pueden ser cancerígenos, causar mutaciones genéticas, afectar la capacidad reproductiva, causar alergias cutáneas o tener otros efectos nocivos para la salud. La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) señala que los pigmentos de la tinta pueden "migrar de la piel a diversos órganos, como los ganglios linfáticos y el hígado". También destaca que las sustancias químicas nocivas presentes en las tintas pueden propagarse por todo el cuerpo durante la eliminación de tatuajes con láser.
El reglamento que establece la lista de estas sustancias prohibidas o restringidas se adoptó en diciembre de 2020 y entrará en vigor a principios de 2022. Según la Comisión, existen alternativas seguras en el mercado para la mayoría de estas sustancias prohibidas.
Pascal Lemontel
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