Diversos cambios histoquímicos relacionados con la edad contribuyen a la deshidratación, atrofia y pérdida de elasticidad que caracterizan la piel envejecida a nivel subcutáneo, epidérmico y dérmico.
Comprendiendo estos cambios En el tejido subcutáneo, se observa una reducción en el tamaño de los polímeros de ácido hialurónico (AH). En la epidermis, se observa una marcada disminución del AH, lo que conlleva una pérdida de hidratación cutánea. En la dermis, el AH permanece presente, pero pierde sus propiedades. A esto se suma la pérdida constante de colágeno con la edad.
Cambios en la elasticidad Las consecuencias de la disminución del contenido de AH en la piel envejecida provocan alteraciones como la pérdida del soporte microvascular, la aparición de arrugas y líneas de expresión, y cambios en la elasticidad.
Ácido Hialurónico y Glicerol La inyección de moléculas biocompatibles y totalmente absorbibles en la dermis superficial mediante un implante de gel inyectable que contiene 18 mg/ml de ácido hialurónico y 20 mg/ml de glicerol ayuda a conseguir una piel más firme, luminosa e hidratada.
Mejora del Envejecimiento de la Piel El ácido hialurónico mejora la luminosidad de la piel, reduce la aspereza y mejora eficazmente los signos del envejecimiento. El glicerol es un potente agente hidratante que contribuye a la elasticidad de la piel y potencia la acción del ácido hialurónico.
Didier Galibert
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