La Comisión Europea ha emitido un requerimiento formal a Francia por no haber transpuesto completamente la Directiva sobre el Agua Potable. Irlanda y Eslovenia también se ven afectados.
Las deficiencias francesas afectan a la evaluación de riesgos en instalaciones privadas, la monitorización de la calidad del agua y la comunicación pública. París tiene dos meses para responder; de lo contrario, la Comisión podría llevar el asunto ante el Tribunal de Justicia de la UE.
Este recordatorio se suma a las tensiones existentes: en 2020 y 2023, Francia ya fue criticada por niveles excesivos de nitratos. Debido a la insuficiente actuación, el caso se presentó ante el Tribunal en 2024.
El Ministerio de Transición Ecológica busca tranquilizar a la ciudadanía, citando una ambiciosa hoja de ruta para mejorar la calidad de las fuentes de agua. La directiva pretende proteger la salud abordando nuevos contaminantes, incluidos los disruptores endocrinos y los microplásticos, a la vez que garantiza un mejor acceso al agua potable.
Frank Verain
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