En 2023, en Francia, se registró un pico en los informes de inyecciones cosméticas ilegales, con 104 casos. Estas prácticas no cualificadas, a menudo promocionadas en redes sociales, atraen a jóvenes y menores de edad con precios inferiores a los de los profesionales, pero pueden causar graves daños, desde necrosis hasta ceguera. Ante la imposibilidad de tratar a todas las víctimas, en ocasiones son necesarias cirugías reconstructivas o incluso amputaciones faciales.
A pesar de la alerta nacional emitida por la SNCPRE (Unión Nacional de Profesionales de la Cosmética y Farmacia) en 2022, el número de falsos especialistas no ha disminuido, pero la concienciación ha aumentado, lo que ha dado lugar a acciones legales. El caso más emblemático en Francia es el de dos hermanas condenadas por realizar más de 600 inyecciones ilegales.
Para frenar este flagelo, los expertos piden la prohibición de la venta sin receta de ácido hialurónico, mientras que Francia propone un decreto europeo para regular esta práctica.
Pascal Lemontel
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