Por primera vez en Estados Unidos, las autoridades sanitarias acaban de autorizar la venta de una marca de preservativos específicamente para el sexo anal, con el objetivo de fomentar el uso de esta protección contra las infecciones de transmisión sexual.
Los preservativos ya se usaban ampliamente —y eran muy recomendados— para el sexo anal, que conlleva un mayor riesgo de transmisión de enfermedades como el VIH. Sin embargo, hasta ahora, los estudios sobre el uso anal de preservativos habían mostrado una tasa de fallo superior al 5% requerido, lo que significa que muchos preservativos se resbalaban o se rompían.
Un nuevo estudio realizado por investigadores independientes y financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) ha demostrado una tasa de fallo inferior al 1%. Participaron en este estudio 250 hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y 250 hombres que tienen relaciones sexuales con mujeres.
Esta mejora en los resultados se debe al uso de un lubricante adecuado, que reduce la fricción.
Frank Verain
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