El síndrome del bebé sacudido se refiere a una lesión en la cabeza que ocurre cuando un niño pequeño es sacudido violentamente. Puede causar graves daños neurológicos, que se manifiestan como discapacidades intelectuales, visuales o motoras, así como trastornos del comportamiento, del habla o de la atención. Este abuso, perpetrado intencionalmente por adultos, a veces negando la gravedad de sus acciones, representa la forma más grave de traumatismo craneoencefálico en niños, siendo los bebés menores de seis meses los más afectados.
Se acaba de lanzar una campaña gubernamental para concienciar a la población sobre este abuso y así prevenirlo mejor. La campaña enfatiza que esta tragedia ocurre muy a menudo cuando el cuidador se exaspera por el llanto del niño. De hecho, cuidar a un bebé no es fácil; es fácil sentirse abrumado. Pero mantener la calma es esencial, incluso ante el llanto incesante. Entonces, ¿cómo puedes manejar esto? Si estás desesperado, ¿por qué no tomarte un descanso? Es perfectamente seguro poner a tu bebé boca arriba y salir de la habitación por unos momentos.
Este descanso es crucial para recuperar la compostura. Algunos consejos pueden ayudar, como ejercicios de respiración, una ducha rápida, música suave o simplemente dejarse llorar. No dude en pedir ayuda para evitar la tentación de sacudir a su bebé: no hay nada de malo en hablar con un amigo, familiar o cualquier persona de confianza para que le apoye. Y recuerde que ciertos reflejos generalmente pueden calmar a su bebé, que puede llorar hasta dos o tres horas al día por diversas razones: hambre, un pañal mojado, una posición incómoda, aburrimiento o cansancio.
Si su bebé no necesita beber, comer ni que le cambien el pañal, intente calmarlo sosteniéndolo en brazos y frotándole la barriguita. Aunque demasiado ruido o estimulación visual pueden desencadenar o empeorar el llanto de su bebé, los sonidos relajantes pueden ayudarle a reconfortarlo. Algunos bebés también se calman con el movimiento; en este caso, póngalo en su cochecito y llévelo a pasear, o mézalo en brazos con movimientos lentos y rítmicos. Si siente que puede sacudir a su bebé en los próximos momentos, sepa que puede buscar ayuda llamando al 119, la línea directa "Infancia en peligro", que está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Alexandra Bresson
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